sábado, 17 de diciembre de 2011

La crisis mutante (I): Sin educación y sin innovación, ladrillos para todos

Tasas del desempleo juvenil
Este post, abre una línea de varios análisis sobre la crisis mutante actual: sus orígenes, su evolución y cambios de forma y cómo se sale de ella. Comenzaremos por sus orígenes. En contra de lo que se suele argumentar sobre esta crisis, consideramos que el origen de la debacle económica en España no está en el excesivo peso del sector de la construcción en nuestra economía o el que las cajas fueran demasiado codiciosas. Esto son subproductos que analizaremos en posteriores entradas. El origen del problema, está localizado en un conjunto de des-incentivos perversos en nuestro sistema educativo (profesores, alumnos y padres) que impulsaron una formación y nivel de educación en nuestra población que forzaría una estructura económica amorfa, lo que permitiría cocinar la gran burbuja inmobiliaria y dejar a la sociedad española sin buenas ideas.



De hecho lo que pasa es que no hemos tenido buenas ideas. La economía del crecimiento moderna parte de la tesis de Romer (1984) [http://rcer.econ.rochester.edu/RCERPAPERS/rcer_27.pdf]  que explicó el papel fundamental de las ideas en la parcela económica. Las ideas permiten romper los límites inevitables del mundo material, porque siempre pueden multiplicarse y copiarse sin fin, es decir, tienen rendimientos crecientes a escala en el largo plazo. El crecimiento económico viene de la multiplicación de ideas y las empresas más conocidas del mundo se relacionan con una gran idea. General (Edison) Electric (electricidad) , Westinghouse (corriente alterna), Ford (cadena de montaje), Toyota (coches, JIT), IBM (control, registro, ordenadores), Kodak (fotos), H.P (electrónica, calculadores), Oracle (bases de datos) , Ebay (subastas), Amazon (tiendas online), Apple (ordenador personal), Microsoft (Windows, Dos), The Open Group (Linux), Sony o Nintendo (videojuegos) Google (búsqueda), Facebook (redes), etc.
¿Qué brillantes ideas hemos tenido aquí? Dar pelotazos. Sin embargo, la cultura del pelotazo es la peor de todas para el crecimiento a largo plazo como muestran Murphy, Shleiper y Vishny (1993) en su análisis de los oportunistas ([http://www.economics.harvard.edu/faculty/shleifer/files/rent_seeking.pdf ]
¿Los responsables? El sistema educativo y la inexistencia de innovación.

Sin educación
¿Quién no ha oído alguna vez en un bar o reunión múltiples quejas y causas sobre nuestro defectuoso sistema educativo que acababan en delirios ambiguos? El punto es que la educación se puede y se tiene que medir cuantitativamente ya que es posiblemente el factor más importante para determinar el futuro económico de un país.
El método para obtener resultados cuantitativos, nos parezcan más o menos precisos, son los exámenes que hacen los jóvenes de 15 años en diferentes países sobre materias como las matemáticas, la lengua o ciencias, tal que las muestras son grupos representativos de la población estudiantil que se quiere evaluar. Una herramienta para la comparación internacional son los “exámenes estandarizados” con los que luego se elaboran los informes PISA. [http://www.waece.org/documentosydeclaraciones/resumen_pisa.pdf]
Las investigaciones de Hanushek y Woessmann  [ (2007) http://library1.nida.ac.th/worldbankf/fulltext/wps04122.pdf  y (2010) http://www-siepr.stanford.edu/repec/sip/09-013.pdf]   revelan que la educación es un factor determinante en el nivel de prosperidad material de los países. Concretamente un 73% de las diferencias en los ritmos de crecimiento de los países puede explicarse con el nivel inicial de ingresos del país y el nivel educativo de su población.
Esto podría no resultar nada nuevo, pero lo interesante de sus estudios es que utilizando los mismos resultados de los informes PISA obtienen una relación entre el desempeño en estos exámenes y el crecimiento económico muy novedosa. España según estas pruebas es un país mediocre: no tenemos más suspensos que el promedio de los países de la OCDE y tampoco tenemos casi sobresalientes (Francia o Alemania nos doblan). Y esto último es crucial, ya que existe una relación estadística estructural muy importante entre el tipo de alumno y el futuro del país: una mejora de 100 puntos en el examen equivale a aumentar la tasa de crecimiento del país en el largo plazo en un 2%. Lo más interesante (ver Tabla 1) es que los alumnos “aprobados” ayudan a crecer (los del umbral de 400 puntos), pero los “sobresalientes” (los del umbral de 600 puntos) tienen mucho más impacto (10 veces más).

Tabla 1: La educación como determinante del crecimiento de la riqueza por persona 1960-2000 por grupos de país
Hemos detectado un problema importante en este sentido: no estamos llenos de cracks y esto nos afecta. ¿Pero porqué no somos cracks? En el fútbol el Barça, el Madrid y España, arrasan en Europa en el mundo entero, pero ¿Porqué no pasa lo mismo con nuestro sistema educativo? Por la falta de incentivos a currárselo, así de claro.

Por los profesores: los profesores ganan lo mismo salgan los alumnos hechos unos zotes o unos genios de sus clases. El impacto que tienen los incentivos monetarios en los profesores lo ha documentado Victor. L (2002) [http://elsa.berkeley.edu/symposia/nsf99/papers/lavy1.pdfpara el caso de Israel con un programa experimental que funcionaba igual que los ensayos clínicos de un fármaco separando grupos tratados (con premio de $) y de control (sin premio). El grupo tratado de profesores al tener premios como recompensa, aumenta la probabilidad de que sus alumnos terminen los estudios obligatorios y postobligatorios.
Pero hay que tener cuidado con lo que se premia ya que premiar a los profesores porque sus estudiantes sacan buenas notas sin tener en cuenta la situación socioeconómica del chaval no sería justo para profesores que trabajan en centros con alumnos problemáticos. Es más justo premiar por el valor añadido en conocimiento que le da al conjunto de la clase. Si la esperanza matemática del grupo es de obtener en conjunto un 400 y el profesor consigue que en estos exámenes estandarizados se obtenga 450, el valor añadido es la diferencia.

Por los alumnos: no se premia el esfuerzo y sí el resultado. Además de que se suele intervenir tarde si el grupo socioeconómico del alumno es problemático. Roland Fryer reciente ganador del premio internacional Calvó-Armengol  [http://www.barcelonagse.eu/roland-fryer-calvo-prize.htmly director del EdLabs de Harvard [http://www.edlabs.harvard.edu/], que se ha pasado gran parte de su carrera investigadora tratando cuestiones raciales, en uno de sus estudios observó como a un grupo de alumnos de primaria si se les daba 2 dólares por leer un libro y se verificaba con un test de comprensión el efecto era significativo y grande. Sin embargo, si se ofrecía el dinero por el resultado del examen el efecto desaparecía. En lo que respecta a la intervención tardía, James Heckman Premio Nobel comenta:  “actuaciones de alta calidad sobre niños en su primera infancia fomentan sus capacidades permitiendo atacar la desigualdad en su origen” [http://www.unesco.org/new/es/media-services/single-view-tv-release/news/interview_with_professor_james_heckman_noted_scholar_and_nobel_prize_winner/]. Los experimentos del programa Perry y el abecedario en niños de 4,4 meses, concluyen que el efecto de las diferencias de CI desaparece con el transcurso del tiempo y que el rendimiento es claramente superior haciendo que el número de estudiantes en educación especial (la compensatoria en España) pase del 34 al 15%.
Por los padres: no les dedican tiempo a sus hijos y no se empeñan en que los hijos trabajen. Amy Chua en su provocativo artículo [http://online.wsj.com/article/SB10001424052748704111504576059713528698754.html] viene a decir que mientras las madres occidentales consideran que “enfatizar el éxito académico es malo para los niños” y los padres “tienen que fomentar la idea de que aprender es divertido”  mientras casi ninguna madre china pensaba eso. En su lugar, las chinas decían que creían que sus hijos podían ser “los mejores” y que “los logros académicos reflejan una paternidad exitosa”Otros estudios indican que los padres chinos pasan aproximadamente diez veces más tiempo ejercitando actividades académicas con sus hijos. El abandono del padre en occidente se traduce en el abandono escolar temprano. De acuerdo con datos recientes de Eurostat, uno de cada tres jóvenes españoles de 18 a 24 años abandona el sistema educativo sin conseguir un título de enseñanza secundaria post-obligatoria, es decir, 1 millón de jóvenes. De los 33 países de UE y candidatos, sólo Turquía y Malta tenían una mayor proporción de jóvenes sin estudios secundarios y fuera del sistema educativo. Y que nadie se lleve a engaño tal y como suelen hacer los mayores faltos de memoria pensando que todo tiempo pasado fue mejor: esto lleva siendo así mucho tiempo (en los últimos 17 años no ha cambiado nada).
Gráfico 1: Abandono escolar temprano
Con los rendimientos a la educación que se daban en España en el año 2002 por sector económico, la opción de dedicarse a trabajar en la obra estaba en la recta de regresión poblacional. Es decir, atendiendo al rendimiento por año de educación era igual de rentable en términos económicos la decisión de dedicarse a la construcción que al sector de la energía o la educación. De hecho, era una decisión mucho más inteligente que entrar en el sector de la hostelería, actividades extractivas (mismo número de años) o de las finanzas y seguros que (todavía más requisitos en años de inversión educativa) generaban un retorno inferior.

Gráfico 2: Rendimientos de la educación por sector
Fuente: Bancaja (2002).

Esta decisión fue tomada de forma masiva por los individuos salientes de nuestro sistema educativo [e incentivada por nuestros gestores políticos y banqueros] que jamás pensaron que este sector no estaba basado en ninguna idea brillante a exportar y que tenía un límite de crecimiento. Estos individuos en conjunto querían pegar un pelotazo: estudiar poco y ganar proporcionalmente igual de bien.

Sin innovación

Se puede innovar de muchas maneras y no todas ellas son ´fáciles de ver en las estadísticas. Una de las medidas más habituales de la actividad innovadora es la de contabilizar las patentes que registran los individuos o empresas para proteger su propiedad intelectual. En los informes de la OCDE que computan familias de patentes por millón de habitante, Suiza y Japón tienen más de 100 por cada millón de habitantes. Luego hay un grupo de países avanzados que suman entre 50-100 como Alemania, Dinamarca, Holanda y Filandia. La media de la UE es 30. ¿Adivináis cual es la de España? 5. Tampoco salimos favorecidos en los índices de publicaciones científicas por millón de habitantes, en particular si se pondera por la calidad de las revistas.


El motor de la innovación es el capital humano y el esfuerzo de gasto en investigación, desarrollo e innovación o I+D+i. En esto somos también nos quedamos cortos. Si nos fijamos en el gasto de España, comparado con el del resto del mundo vemos que mientras nosotros gastamos un 1.27% del PIB la media de la OCDE es de 1.77%. Quedamos a años luz de Japón que invierte un 3.44% o de Corea del Sur con 3.21%. En fin, que sin educación y sin innovación y queriendo dar pelotazos…

¡Ladrillos para todos!

El resultado fue el que todos conocemos: un enorme número de viviendas construidas entre 1995-2007, que pasó de un crecimiento de unas 150.000 anuales a 600.000 y un enorme crecimiento de los préstamos para construcción y promoción inmobiliaria que pasaron del 8 al 29% del PIB, que en ese momento representaban el 42% de todos los préstamos para actividades productivas según la consultora McKinsey & Co. Las grúas proliferaron como hongos y esto también apareció en nuestras estadísticas: En España cada habitante trabajaba en el periodo de 2000-2008 un promedio de más de 100 horas en el sector de la construcción (aunque no trabajase en ese sector) mientras que en EEUU que también tubo su burbuja, jamás se llegó a trabajar más de 60. Hoy, por contra, España aspira a ser el país campeón del mundo en desempleo juvenil pero eso es ya otra fase de la crisis mutante.

Gráfico 3: Tasas desempleo juvenil
Sobre como pasamos del “ladrillo para todos” al “aquí no hay quien curre” más información en el siguiente post!

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