sábado, 17 de noviembre de 2012

LLUEVE


Hace unos años, cuando estudiaba en la ETSAM, encontré una foto de este edificio buscando inspiración en la Red. Cada vez que la lluvia me despierta repiqueteando en el tejado me acuerdo de él. Se llama "Funnel wall" (pared embudo) y está en un barrio de artistas en Dresden, Alemania.
Lo diseñaron Annette Paul, Christoph Roßner y André Tempel.
Hace poco alguien me preguntó para qué servían los canalones, en general, si eran imprescindibles. Creo recordar que no. No dan más que problemas: hay que limpiarlos periódicamente, se agrietan y vencen... Si está lloviendo y tienes que andar bajo la cornisa de un edificio, da igual que tenga canalón en su perímetro: te vas a seguir mojando. Es más: probablemente tendrás el problema añadido de tener que esquivar la catarata que escupe la bajante al llegar al suelo, eso si al arquitecto no se le ha ocurrido la "genial" idea de meterla dentro del edificio. Recuerdo claramente a un profesor de construcción preguntándonos en clase: "¿le veríais algún sentido a recoger el agua de vuestro paraguas para metérosla en el bolsillo?".
Supongo que alguna ventaja tendrán que no recuerdo, puesto que son obligatorios en muchos sitios. En fin. Si son tan bonitos como éstos, bienvenidos sean.

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