jueves, 20 de junio de 2013

Año II Núm. 11 - Junio 2013

No sé para qué vino

 .  Marta Catalán  .

¿Has leido el correo? La próxima semana el jefazo viene a Madrid y quiere reunirse con TODOS para decirnos algo.-¿Qué jefazo?-El de Alemania: "El Jefe", vamos.-¿Y qué querrá?¿Echarnos?-Nooo, hombre, no, ¿para qué venir hasta aquí pudiendo echarnos por email?-Ya veremos... ¡Oye!, y, si viene de Alemania, español no hablará, ¿no?-No creo.-Pondrán un traductor...-Ya veremos. Pero no creo que se dirija a nosotros en alemán: hablará en inglés.-"En inglés", dice. ¿Y cuántos de nosotros hablamos inglés?
Llego unos minutos tarde. Apenas son las 9 de la mañana y ya hace mucho calor en la sala. Todos están sentados, en silencio, escuchando. Han preparado un estrado. Hay una reproducción en 3D de nuestro logo junto a él, bastante grande. ¿La habrán encargado para la ocasión? No la había visto nunca antes... Está hablando en inglés. No hay traductor. Hay varios monitores repartidos por la sala para que todos podamos ver las cifras que está comentando.
 Lo estais haciendo bien. Este año hemos crecido algo más de lo que esperábamos. Somos la cuarta empresa del sector [a nivel mundial]. Uno de nuestros competidores se mantiene, otro está retrocediendo. Ya sabeis que el año pasado cambiamos nuestra estrategia... pues está dando sus frutos. Gracias a todos por el esfuerzo realizado.
Los tiempos cambian, y hay que adaptarse. Hoy en día una empresa tiene que elegir entre apostar por la globalización o seguir siendo una empresa local, en cuyo caso tendría que ser la mejor. Nosotros elegimos la primera opción. Jugamos en las grandes ligas: nuestros clientes son grandes corporaciones. Tenemos que pensar a lo grande para seguir su ritmo. Tenemos que apoyarnos en las nuevas tecnologías para interpretar lo que demandan los consumidores de manera instantánea.
Éste es el organigrama de nuestro proyecto. Lo llamamos The house. Esta parte lógicamente es el tejado, éstos son LOS pilares, ¡claro! Si tuviérais conocimientos de arquitectura sabríais que una casa no se sostiene con un único pilar...
Estamos implementando sistemas globales. En cada región se viene trabajando de una manera. ¡No digo que sea malo que sea así!... Pero seguiremos adelante con la unificación.
Vosotros sois muy importantes, sacais adelante el trabajo, teneis experiencia en lo que haceis... pero no podemos seguir haciendo las cosas como se han hecho hasta ahora: hay que reducir tiempos y costes. Ya sabéis: los accionistas...
Integridad. Para nosotros es lo más importante. Supongo que estais al tanto de lo que pasó en Turquía con el tema del fraude a la Seguridad Social. Ya está solucionado. Nos hemos asegurado de que no se repita. Sabemos que aquí no vamos a encontrarnos problemas de ese tipo. Lo sabemos: lo hemos investigado. Pero... si observais algo sospechoso, hacédnoslo saber. Anónimamente, claro.
¿Alguna pregunta? En inglés, por favor; yo no hablo español. Bueno, sí, sé decir "gracias"... y "no tengo dinero" y "vamos a la playa".
Mira, majo. Yo también sé unas cuantas palabritas en alemán, como "danke","führer" y "oktoberfest". No, si esa es la imagen que tienes de mí, si vienes a mi pais a insultarme en un idioma que quizás ni comprenda (¿cómo no te molestas en investigar eso?), no me parece que seas "majo".
Llevas una hora hablando. Enhorabuena: te sabes muy bien el discurso capitalista, y haces (¡o te hacen!: todo un Consejero Delegado tendrá colaboradores que le hagan esas cosas) unos powerpoint muy chulos, pero nos no has dado NINGUNA solución concreta. Tú no has escalado en la empresa, así que imagino que no tienes ni idea de lo que hacemos, de cómo lo hacemos y de porqué lo hacemos así. Y que no te importa. ¿Quieres rapidez? Renueva los equipos informáticos. ¿Reducir costes? Mándanos una circular, traducida, y no nos hagas perder una hora de trabajo para escuchar, los que te entendíamos, cómo te lamentas de no ganar lo suficiente.
"Hay que reinventar la empresa", dices. Pues ahorrate el rollo de que lo hacemos muy bien porque tenemos experiencia. Te sobramos. Ya has decidido que la manera en que trabajamos está obsoleta. Y no vas a invertir en formarnos, ¿a que no?
El trabajo bien hecho requiere tiempo, y el trabajo bien hecho debería estar retribuido de forma adecuada. Tiempo y costes. Pero ya has dicho que habías elegido cantidad y no calidad. Pues nada, traslada la empresa a la India.
Y sí, un edificio puede perfectamente sostenerse con un único pilar. Pásate por Colón y observa las torres. Antonio Lamela, arquitecto español. Para la próxima vez te buscas otra metáfora mejor, majo.

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 La hora del café

  .  Miss Marple .

 - Vaya tiempo tan raro que hace. Hemos tenido un invierno interminable. Decimos que las cosas no son como antes, y es que ni siquiera el tiempo lo es. Ahora tocan las alergias.
- Pues es verdad.
- Lo de la alergia es algo nuevo. En realidad no: lo nuevo es que lo sufra tanta gente; antes era algo excepcional. Fíjate, ahora tenemos alergia a las plantas y árboles principalmente. ¿Cómo es posible, si antes el pueblo estaba rodeado de cultivos, viñas, olivos, y ahora no queda casi nada? Recuerdo cuando recogían el heno y pasaban los carros por las calles, llenos a rebosar. Iban dejando un reguero de paja por los bordes de las aceras. Recuerdo incluso ese olor tan agradable, olor de verano, y ¡lo que no recuerdo es nada de alergias! Tengo la sensación de que hay alguien por ahí, muy poderoso, algo así como grandes compañías farmacéuticas, que necesita vender muchos medicamentos, y para venderlos hay que necesitarlos.
- Pues no te falta razón.
- Y si pensamos en todos estos temas raros que han salido últimamente, claramente fraudulentos, o a lo sumo muy sospechosos, como la famosa gripe A, otras graves enfermedades y el cachondeo de las vacunas, me da la sensación de que somos como un gran rebaño de corderos, que vamos por donde nos quieren llevar, y si alguno se desmadra, ahí está el perro para llevarle al redil. En fin, todo esto, ¿a qué venía? ¡Ah, sí!, a la puñetera alergia. Por cierto, ¿tienes Kleenex? Porque me los he olvidado en casa. ¡Mira! Otros que se están forrando con las alergias: los fabricantes de pañuelos de papel. Si ya te digo, el día que empecemos a pensar por nosotros mismos, salimos corriendo y ahí se queda el pastor y el perro sin ovejas. 

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La Cara

   .  Aristarco Milton .

 Se dice que la cara es el reflejo del alma.  No sé si será verdad pero lo que sí  es cierto es que hay ciertas caras que.., que dios nos coja confesados. ¿Se han fijado ustedes en la cara de dos personas que se encuentran en un ascensor? Buenos días, buenas, ¡qué calor!, sí que hace, sí, ¡qué frío!, sí que hace sí,  parece que suben las temperaturas, o que bajan... Quizás fuera positivo poner en los ascensores un mapa climático para que la conversación fuese más certera: se aproxima una perturbación por el noroeste  y el frente ocluido, etc. No haría falta un mapa del tiempo  en los vagones de metro; con un poco de agua y  jabón bastaría. La cara de lechuga desvaída que se le pone a aquel señor  cuando el brazo del otro se levanta.  Lo mira y piensa: ¿Cuánto tiempo hará que éste no se lava? Solo le cae agua cuando llueve y al sobaco no le llega ni gota.  No es que tenga mierda, ¡es que tiene rocas sedimentarias! De momento ya voy desayunado al trabajo.
 Referencia interesante es el rostro del que espera al sábado por la mañana. “Por fin llegó, mira”, le dice a su cónyuge, “es sábado, es sábado,” ha comprado un calendario grande para ponerlo en  la alcoba, y alguna otra cosa, “Mira, es sábado, ¡ sábado!” Y la cara que se le queda cuando le dice: “es que estoy mala”.  No puede ser, no,  y la cara se centrifuga. Él que se notaba tan fortachón y se va a quedar la cosa en un paseo por el  Corte Inglés.
 La cara de los demás, en la tele y con la tele, cuando en esos programas aparecen los superdotados que  explican cómo es la cornamenta de los demás; la cara del calvo ese que aparece en todos los programas menos en el telediario, por ahora;  la cara de las personas en el mercado, en el fútbol (ay qué pena, con lo bien que hemos jugado, ¡si tú no juegas, imbécil!) sale el rey, el príncipe, el sabio de la radio que lo explica todo, con elocuencia, profundidad, rigor: fue penalti, lo digo yo que estaba debajo de él;  mire la cara del  jugador al caer. ¿Han visto ustedes la final de Wimbledon? Al final del partido aparece el marido de la reina inglesa, que ha trabajado menos que el perro de la Preysler, o cuando sale su hijo, el Príncipe de Gales, que más parece el abuelo de Escocia. Sale al campo con las orejas  y ella con  el bolso, el cual procura que sea muy grande para ocultar la cara que tienen. No sé si en Lourdes se te arregla, guapa, llévate a tu marido de paso que le vendrá bien un repasito.
 Estas cosas  no las necesita el  futbolista Messi, superdotado él.  Creo que cuando uno juega mucho a la play, se le pone esa cara: ensanchada por el ecuador y achatada por los polos, como el planeta, y como la de Jiménez Losantos, pero con los ojos más unidos.
 Se le dice a un chico que ha tirado un petardo a un transeúnte en cualquier calle: ¡pero hombre, dígale a su padre que quiero verle! Y aparece el padre, más grande, con las cejas unidas,  la frente como si fuera un resquicio del cuaternario, una bestia andante, diciendo: ¿qué paza con mi hijo? Y lo entiendes, claro que lo entiendes, entiendes por qué Aznar no se quita el bigote: tiene parálisis, no sabemos qué se la produjo, pero tiene parálisis, la misma que manifiesta Zapatero al andar o cuando movía la mano acompañada con su cara. Necesitaba cambiarse el peinado para que le creyéramos, y le creyeron. Y a los que no, vaya cara se nos puso.
¿Se han fijado con detenimiento en la cara de la Duquesa de Alba? Impresionante. Y ya cuando baila... ¿Han visto ustedes la cara de los que van a la fiesta de la tomatada, tos tirándose tomates, qué disfrute. O la de la tamborrada: pum, pum, tom, tom, ¡que bien lo pazamos¡ nos zentimos realizados, ¡po fin tiene la vida sentido! 24 horas dando golpes.
Qué cara se nos pone cuando leemos que somos nosotros  los culpables, qué cara se nos queda cuando vemos la nómina…

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Personas en mi recuerdo

    .  Juan Luis Bermudez Carbonill .

 De niño, las travesuras de D. Santiago Ramón y Cajal; de joven, la lectura de La Codorniz, y de todos los humoristas que escribían en ese semanario, el que más ha durado en el tiempo Gila ¡inolvidable Gila. En esa época de adolescente ya empecé a aficionarme al flamenco. Por aquel entonces mi repertorio era muy limitado: Juanito Valderrama, Angelillo, Manolo Caracol, La Paquera de Jerez, la Niña de Antequera y alguno más; después mi lista se amplió notablemente hasta la actualidad. También era aficionado a la copla, pero mi verdadera afición fue más tardía, y en la actualidad me gusta escuchar valores jóvenes todavía no famosos, que ha descubierto el programa "Se llama Copla" y que son unas voces extraordinarias. Muchos vienen del flamenco: Verónica Rojas, Inma Herves, Selina del Río, Jonathan Santiago, Alvaro Díaz y un interminable número. Tampoco podía faltar el fútbol, que lo escuchábamos los domingos por la radio. En aquel entonces el Atlético de Madrid tenía su campo en El Metropolitano y era muy superior al Real Madrid, aunque a mí me gustaba mucho Don Luis Molovni, que jugaba de interior izquierdo. De adulto, me ha gustado conocer las flaquezas humanas de las personas más admiradas: Descartes estaba a punto de publicar “El mundo”, y no se atrevió, cuando se enteró de la persecución de Galileo. Aun así, la publicación del Discurso del Método le trajo muchas complicaciones, tantas que esa fue la causa de su estancia en Suecia y el tener que levantarse a darle clases a las cuatro de la mañana a la reina Cristina, a pesar de ser tan friolero. De  Sócrates siempre me impresionó su integridad moral al aceptar sin rechistar la pena de muerte que le impuso la democracia ateniense. ¡Cuánto aguantan los papeles! Me dijo un campesino aragonés, mientras cogía cangrejos una mañana de verano. Esto me hizo recordar lo que leí en un libro de filosofía que teníamos como libro de texto de Historia de la filosofía, de Joaquín Carreras Artau: Nietzsche  "se volvió loco por su filosofía", pero no aclaraba que tuvo una demencia sifilítica, como supe luego a través de otras historias más informadas, o más sinceras. Nietzsche produce mucha pena: la mala suerte que tuvo con su salud, y con ciertas personas que le manipularon, sobre todo su madre, su hermana y Lou Andreas-Salomé, además de Wagner. Y lo más terrible de su vida fue adquirir la sífilis: su demencia obedece a la sífilis del sistema nervioso central, cuando hoy se hubiera curado con unas inyecciones de penicilina. En mi época de estudiante en el viejo hospital universitario de la Calle de Guillén de Castro en Valencia, todavía vi muchas demencias sifilíticas. Hoy ha desaparecido, afortunadamente. Hace pocos años todavía vi una en la Comunidad de Madrid. En ese hospital valenciano todavía conocí el anfiteatro donde daba clases D. Santiago Ramón y Cajal. 
 El mundo debería ser de los poetas: Simón Weil, Virginia Wolf, Alejandra Pizarnic, Alfonsina Storni  y Juana de Ibarbourou y nuestros místicos, sobre todo San Juan de la Cruz. Personas que han usado con elegancia el idioma son muchos, pero Marañón en sus ensayos literarios ( Enrique IV de Castilla, El Conde Duque de Olivares) es una maravilla por la sencillez y claridad con que usa nuestro idioma.
Y dejo para el final al más admirado por mí, tanto en su poesía como en su prosa: mi querido Don Antonio Machado, sabio entre los sabios.

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Las uvas de la ira

    .  Javier Ruiz-Medrano Lucas .

Cuando la democracia se asentó por estos pagos allá por 1.978 muchos creímos que multitud de situaciones dadas en el pasado no volverían a tener nunca más carta de naturaleza. En esta ocasión voy a referirme al mercado laboral, tan maltratado y tan paupérrimo en los últimos tiempos. Tenemos a la sazón, o sea hoy, un gobernador general del Banco de España, un tal Luís María Linde, que se ha descolgado con unas declaraciones más propias del siglo XIX que del siglo en el que vivimos. Dice el caballero que hay que superar las barreras que impone el salario mínimo interprofesional y transgredirlas a la baja, que en cristiano quiere decir que se debería poder trabajar bajo el amparo de sueldos de auténtica miseria. Así piensa este señor paliar el paro galopante que nos desespera. Amén de alargar jubilaciones y otras lindezas parecidas. No pude evitar acordarme cuando le oí de la novela escrita por John Steinbeck en 1.939; “Las uvas de la ira”. En ella el autor intenta plasmar las dificultades de una familia americana de agricultores en la década de 1.930, inmediatamente posterior a lo que se dio en llamar “el crack del 29”. Las escenas desgarradoras que se suceden en la novela son muchas, pero una de las más conmovedoras es comprobar la manera en que se subastaba el poco trabajo que había, llegándose a trabajar solo por la comida. Miles de personas aguardaban en campamentos improvisados a que capataces sin escrúpulos les llevaran a recoger la fruta de los campos de California. La gente verdaderamente hambrienta llegaba a desarrollar enfermedades por comer solo la fruta que recogían, trabajo por el cual no percibían, en muchos casos, dinero alguno. Yo no voy a decir que lleguemos ahí ni que el gobernador del banco de España haya pensado esto. Pero el peligro existe. Si la solución a los seis millones de parados es repartir el poco trabajo existente, apañados vamos. Yo esperaba algo más de todo un Gobernador General del Banco de España, qué quieren que les diga. Que nos diga que la solución es abrir la puerta a sueldos de indigencia no es de recibo. Pero es que estos capitalistas de nuevo cuño son así. Se sientan delante de los números e ignoran que todos esos números son personas y que sus brillantes decisiones cortan cabezas y hunden en la pobreza a miles de hombres y de mujeres que solo quieren ganarse la vida honradamente. Lo gracioso, maldita gracia, del tema es que intentan explicárnoslo, y a muchas personas les suena hasta bien. Ellos dicen que es mejor cobrar cuatrocientos euros que no cobrar nada y de eso hacen un dogma. Pues no señor. Si el gobierno permite estos manejos pronto acabaríamos todos cobrando los cuatrocientos euros. Más que nada porque el capitalismo es insaciable, y aplicar a rajatabla las leyes de la oferta y la demanda sin regulación alguna nos llevaría directamente al desastre. ¿Ustedes creen que cualquier empresa hoy pagaría salarios dignos si la ley le permitiera subastar esos salarios y contratar a la persona que quiera ganar menos? No ¿verdad? Lo triste de todo esto es que nos quieren hacer perder los derechos laborales adquiridos a lo largo del último siglo y todavía esperan que les aplaudamos por sus brillantes ideas. Es que el asunto no es repartir el trabajo. El asunto es crear trabajo de lo que sea. Si es en el sector turístico, del que somos potencia mundial, pues en el turístico. Si hay que inundar el mundo de jamón de pata negra, pues se inunda. Si hay que vender naranjas en las islas del Pacífico, pues se venden. Pero ¿qué es eso de repartir el trabajo? ¿Eso es lo que aprenden el Gobernador del Banco de España y todos los que le secundan en esas universidades extranjeras donde hacen esos masters rimbombantes? Eso a mi modo de ver es repartir la miseria. El señor Luís María Linde se puede guardar sus propuestas para mejor ocasión y con él toda esta caterva de economistas neoliberales, por decirles algo suave, que le acompañan. En América salieron de aquella crisis creando riqueza, no repartiendo el trabajo. Aquí en España se pretende bajar los sueldos e incluso las prestaciones sociales hasta que les cuadren los números a cuatro golfos que miran a las personas como si fueran billetes de cincuenta euros. Esto no es así. Si no tienen otra cosa que ofrecernos, y aunque hayan ganado unas elecciones, váyanse. Es que son ustedes insoportables con sus recortes, con sus ajustes, con sus reformas laborales que van siempre en la misma dirección, con sus déficit, con su sumisión a Europa. España está entre las quince primeras potencias industriales del mundo y las estamos pasando putas. No quiero pensar como lo están pasando en otros sitios. Hay que regular esto. La vida de cientos de millones de personas no puede estar regida por la oferta y la demanda, por la prima de riesgo y por las especulaciones de los brokers internacionales. El trabajo es otra cosa. No nos quieran hacer comulgar con ruedas de molino. La revolución francesa comenzó cuando los precios de los alimentos se dispararon y los pobres no podían comprarlos. Nadie puede garantizar que esto no pueda volver a ocurrir. La masa de desempleados en España es ya inmensa. Los trabajos precarios son infinitos. Las condiciones laborales se deterioran paulatinamente. La pérdida de derechos de los trabajadores es evidente. Están ustedes jugando con fuego señores políticos. No sé si lo saben. Yo creo que no. Por lo menos el gobernador del Banco de España no lo sabe. Hagan el favor de que alguien se lo explique.

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Conducir marcha atrás

     .  J. Cardeña .

 

Generalmente, asociamos la palabra cambio al proceso evolutivo que va a suponer una mejora con respecto a lo que se hacía hasta ese momento. Es de pura lógica que, si tal mejoría no se va a lograr, lo más prudente sería dejar las cosas tal como están y esperar a tiempos o ideas mejores.
En el último Ateneo se debatió la manipulación en la televisión pública, propiciada por los cambios de mayoría parlamentaria. La senda trazada por el anterior gobierno, que intentaba establecer líneas claras de independencia, objetividad y profesionalidad, no ha tenido continuidad. El reconocimiento internacional y los premios obtenidos durante ese período indicaban que el camino era correcto, pero ha podido más el interés partidista para usar en beneficio propio el medio público. El actual gobierno se aplica a conciencia en realizar cambios a peor. Es peor la forma de elegir Director general: anteriormente eran necesarios 3/5, lo que implicaba la necesidad de consenso, pues los partidos tienen complicado obtener esa mayoría. Ahora, aun diciendo que los 3/5 siguen vigentes, se añade que, en caso de que no haya acuerdo -que no lo ha habido- basta con una mayoría de la mitad más uno. No hay que echarle mucha imaginación para saber quién ha sido la parte discordante. Es peor prescindir de profesionales de reconocida solvencia por el hecho de no ser complacientes con la actual mayoría cuando ésta se encontraba en la oposición  -parece ser que la conducta que desean ha de estar marcada por el halago y la sumisión al poder-. Es peor quejarse de falta de objetividad y cuando ellos deciden convertir el medio en la voz de su amo.
¿Por qué no se deja de una vez de lado el fervor partidista por controlar la televisión pública? ¿Por qué no se ha respetado la trayectoria en la que primaba la objetividad y el trabajo de calidad? Los ciudadanos tomaremos buena nota de todo ello: conduciremos para delante.

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     .  a.m.s. .

 

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Meditación de la técnica

     .  Hipatia .

 Vivimos en una sociedad que se modifica técnicamente sin cesar. Para entenderlo propongo la lectura del libro de Ortega y Gasset "Meditación de la técnica y otros ensayos sobre ciencia y filosofía", ya que hace en él una serie de consideraciones que nos pueden ayudar a comprender este fenómeno.
 "TÉCNICA". Ortega y Gasset dice que sin ella el hombre no existiría ni habría existido nunca. El concepto de "necesidades humanas" es el más importante para aclarar lo que es la técnica. El hombre no tiene empeño alguno por estar en el mundo. En lo que tiene empeño es en estar bien. Sólo eso le parece necesario,  todo lo demás es necesidad sólo en la medida en que haga posible el bienestar. No tiene duda: el hombre es un animal para el cual sólo lo superfluo es necesario. La técnica es la producción de lo superfluo, hoy y en la época paleolítica. Mientras el animal, por ser atécnico, tiene que arreglárselas con lo que encuentra dado ahí, y fastidiarse o morir cuando no encuentra lo que necesita, el hombre, merced a su don técnico, hace que se encuentre siempre en su derredor lo que ha menester. Crea, pues, una circunstancia nueva más favorable; segrega, por decirlo así, una sobrenaturaleza, adaptando la naturaleza a sus necesidades. La técnica es lo contrario de la adaptación del sujeto al medio, puesto que es la adaptación del medio al sujeto. Así dice Ortega y Gasset que: "un hombre sin técnica, es decir, sin reacción contra el medio no es un hombre". He aquí por qué el animal es atécnico: se contenta con vivir. Para el hombre su vida significa no simple estar sino bienestar. El simple existir del animal es insuperable y no necesita la técnica. Pero el hombre es hombre porque para él existir significa siempre bienestar, por eso es creador de lo superfluo.
Hemos visto que las necesidades humanas lo son sólo en función del bienestar. Entonces quedará por averiguar cuáles son aquellas si averiguamos qué es lo que el hombre entiende por su bienestar. Y esto complica bastante las cosas…
¿Qué ha entendido, entiende o entenderá el hombre por bienestar, por necesidad de las necesidades? La meditación sobre la técnica nos conduce a una reflexión sobre la condición humana.

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La transparencia en Pleno

      .  Regino Marmol .

 

Es una pena que las sesiones del Pleno de nuestro Ayuntamiento se celebren a una hora tan matutina e inapropiada como son las nueve de la mañana. A esas horas solo pueden asistir, exceptuando los concejales y funcionarios que la obligación llama, las personas que tienen algún interés concreto en algún punto del orden del día; los jubilados que no tienen consulta en el ambulatorio o  no tienen hora para tomarse la tensión; y los parados, que hartos de dar vueltas a ver si les sale algún trabajo, deciden asistir a ver si los políticos han tomado alguna iniciativa que vaya dirigida a la creación de empleo o quizás al impulso industrial o comercial del pueblo, que dé alas a los pequeños y medianos empresarios y se vea movimiento, o incluso alguna propuesta de ayuda a todas aquellas familias que lo están pasando mal, muy mal, sin apenas ingresos para subsistir. Al resto de los mortales se nos hurta la posibilidad de poder participar y asistir al lugar donde se decide como se gestiona nuestro pueblo, que además está financiado con nuestras periódicas aportaciones a las arcas públicas.
Salvo que los estudiantes hicieran novillos, los trabajadores se cogieran la baja o los comerciantes pusieran el cartel de: "vuelvo en 3 horas, perdonen las molestias",  es imposible desatender tus tareas, máxime corriendo los tiempos que corren.
En el último Pleno me encontraba entre los que "tienen algún interés concreto en algún punto del orden del día" y no me quedó otra que asistir para ver como se desarrollaba el tema. Llegué un poco tarde, por tener que atender otros asuntos, y el Pleno ya había dado comienzo. La puesta en escena estaba totalmente alineada. En el centro del cuadro el alcalde como presidente, flanqueado por los funcionarios que necesita para el desarrollo de la sesión. A su derecha sus correligionarios. A su izquierda el resto de concejales, la  agrupada oposición. Y mirándoles, el público asistente. Es como en el Congreso pero en pequeñito. La diferencia, que es el público el que vitorea cuando hablan unos, y abuchea e insulta por lo bajini cuando hablan los otros. Ya me entienden. Si el alcalde-presidente escucha los insultos, pues expulsa al susodicho y a seguir con la batuta, como así pasó. ¿Que le toca hablar a los concejales de la oposición?, pues los otros a lo suyo, como si no hablara nadie. Saben que cuando se vote no hay color: la mayoría absoluta les garantiza la goleada sin rechistar. Eso si, les ponen finos, al equipo de gobierno digo. Pero les da igual, da la impresión de que les entra por un oído y les sale por el otro. No hay diálogo, mejor dicho, no hay comunicación. No hay posibilidad de un mínimo acuerdo ni de ningún tipo de consenso. Es kafkiano, se lee el punto a tratar, se les da la palabra a los portavoces de la oposición, que denuncian de paso todas las fechorías que ha hecho el alcalde y algunos de sus correligionarios en los últimos años, lo mal que lo han estado haciendo y lo indignado que está el pueblo. Contesta el concejal responsable en la materia o el propio alcalde y... "votos a favor 12; votos en contra 9, aprobado, a por el siguiente punto". Me fui antes de que acabara, tenía que atender mi empresa y a mis clientes. Pero: ¿Por qué no se hace a una hora que no pille a la gente trabajando o estudiando? o ¿Porqué no se divulga su grabación? Votos en contra...


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