sábado, 4 de agosto de 2012

1 - Las Leyes: Otro punto de vista




¿Nunca te has planteado que las leyes son un aspecto de la vida que imponen límites a la libertad? 

Los gobiernos y las leyes oficiales, las compañías de seguros y farmacéuticas, los impuestos, un simple permiso de construcción, de conducir, de armas, de circulación, de apertura de negocio, de pesca…etc.


Hay cientos, sino miles, de estipulaciones, regulaciones y límites que son impuestos a nuestra libertad. Y de entre todas esas normas y obligaciones, ¿De cuantas te has preguntado si se pueden aplicar a ti? Ya te respondo yo: Nunca te has planteado esa pregunta.


Vamos a echar un vistazo a las normas legales que actualmente tenemos que seguir, ya que hay muchas leyes que acatamos sin darnos siquiera cuenta de que simplemente no se aplican para muchos de nosotros.




Por ejemplo, existe el malentendido de que la Constitución de nuestro país nos proporciona ciertos derechos. Pues bien, eso es falso, puesto que nacemos con derechos inalienables por el sólo hecho de existir como humanos, nadie nos los da, y por lo tanto nadie nos los puede quitar (lo que si puede hacer cada persona es escoger si los va a ejercer o no). En todo caso lo único que hace una Constitución es garantizarlos, o ni siquiera eso, puesto que es un mero propósito declarado por escrito. Como ya habrás visto a lo largo de la historia, un papel al que se le llame “Constitución”, tampoco puede garantizar esos derechos inalienables. Los únicos que podemos garantizarlos -o intentarlo- somos los seres humanos.




Las leyes que existen hoy en día tienen su origen en el “Derecho del Mar“, que es una rama del derecho internacional que define las obligaciones y los espacios marítimos de los estados, aunque solo se aplica a quien acepta someterse a ella. Bien, pues esa ley que fue creada para gobernar corporaciones y navíos nos ha sido impuesta para gobernar seres humanos. ¿Como lo hicieron? Una simple distorsión del lenguaje es suficiente para hacer creer a todo el mundo de que esta ley alternativa-marítima se aplica para nosotros sobre la ley civil.


Una creencia predominante en la cultura moderna es que las licencias, los permisos, los registros, certificados y otros documentos que son necesarios para conducir cualquier vehículo a motor son necesarios para la construcción de carreteras, reparación de caminos y el mantenimiento de organismos como la Guardia Civil. Bien, pues esas estructuras de creencias -falsas- son perpetuadas por la “Ley Marítima”.


Esta ley fue originalmente creada para controlar navíos que atracaban en el extranjero en busca de recursos y productos para importar y exportar, pero adaptada para los asuntos financieros y mercantiles, no los civiles. Voy a demostrarte que las leyes que se nos aplican tienen su origen en la “Ley Marítima”.


Cuando un producto sale de un barco y es llevado a tierra extranjera, esa nación toma custodia del producto y lo reconoce con un certificado. Ese certificado constata la fecha de nacimiento del producto en custodia de la nación respectiva.


Según el diccionario, un certificado es definido como un papel que establece una declaración de propiedad y yo me pregunto, ¿Porqué los seres humanos necesitamos un certificado de nacimiento en primer lugar? Porque somos propiedad de nuestro país, que nos usa como valor de intercambio internacional.


Pongamos como ejemplo a Estados Unidos, que el 9 de marzo de 1933 se declaró en bancarrota y comenzó a aceptar los préstamos de una corporación no gubernamental afiliada al gobierno llamada La Reserva Federal. El país, sin dinero para pagar los préstamos, comenzó a usar a sus ciudadanos como valor, o propiedad de respaldo.


Todos los certificados de nacimiento y de matrimonio son literalmente recibos legales, no hay más que ver la similitud entre un recibo de bodega de un barco y un certificado de nacimiento:

  • Ambos documentan la fecha de expedición,
  • Poseen un número de serie
  • También un número de registro, o de recibo.
  • La descripción del producto
  • Y una firma autorizada del informante notificando a la institución pertinente.


Aún con toda esta información estando disponible, la mayoría de las personas no saben que se han sometido a la ley marítima, y esto es posible gracias a una simple manipulación del lenguaje, como dije antes.


Esta ley marítima cambió el sentido de la palabra “persona”, de un un ser natural y viviente a una “corporación”. Los impuestos, un permiso de construcción, de conducir, de armas, de circulación, de apertura de negocio, de pesca, certificado de nacimiento o defunción, multas de tráfico, seguros, de residencia, de trabajo y otras formas de documentación que una vez se creyó que eran absolutamente necesarias solo se aplican a las “personas”. PERSONA = CORPORACIÓN.





Cuando se firma cualquiera de esos documentos legales, se están cediendo indirectamente los derechos de nacimiento citados en la constitución y la persona se rebaja al estatus de una “corporación”, que se crea con el mismo nombre que la persona natural. La única manera para distinguir el nombre “natural” del nombre “corporativo” es diferenciarlo mediante el uso de la capitalización (mayúsculas/minúsculas). El nombre corporativo siempre está en letras mayúsculas.


Esto se conoce como “Capitis Diminutio Maxima“. Si compruebas tu DNI, el nombre de las tarjetas de crédito, de la Seguridad Social, de nacimiento y cualquier otro documento oficial, comprobarás que sólo hay letras mayúsculas para representar la corporación que tiene tu nombre, pero que no eres tú.


La corporación es conocida como una “persona artificial”, mientras que tú, el ser humano, eres una “persona natural”. Recuerda que eres un ser humano natural de la Tierra y no eres gobernado por algo más que tu propia consciencia.


Las leyes son creadas dentro de una sociedad para el control de la misma y la sociedad que creó las leyes que son aplicadas se llama “la sociedad de la ley”. Lo mejor de este engaño es el hecho de que no somos por naturaleza miembros de la sociedad de la ley, por lo tanto sus leyes no se aplican a nosotros como personas naturales que somos. Los jueces, abogados, procuradores, etc, hacen parte de esta sociedad, y en su interior, han creado su propia lengua que es engañosamente parecida a la natural. De modo que básicamente todas las violaciones de tráfico, exigencias de edad, y todas las demás reglas -excepto daño a otra persona o su propiedad- son normas que no aplican a la persona natural.


El juego de la ley es sólo una ilusión, por lo que puedes abrir los ojos y reclamar la libertad con la que naciste, la cual sólo tiene los límites que tu imaginación imponga. Pero lo más importante, es el conocimiento de la perversión de la lengua y estar absolutamente consciente de como se forman las creencias y conceptos.


En la religión y la política, es habitual que las creencias de la gente y sus convicciones sean de segunda mano, pero aún así son recibidas sin ser criticadas por autoridades -que tampoco han examinado las cuestiones referenciadas- sino que las han tomado prefabricadas, de otros que también las recibieron y cuyas opiniones ya no son válidas.


Todas las formas de perversión de la lengua tienen un reflejo en el microcosmos de la psique individual y el problema es que la humanidad de hoy realmente no tiene idea de su verdadera identidad.


Tenemos el trabajo de ocho horas (quien lo tenga), tenemos la casa, los niños, las cuentas, la televisión, las aficiones, y los asuntos que resolvemos en el quehacer diario, hasta que finalmente comenzamos a creer que eso es todo lo que somos. Pero somos mucho más que nuestros cargos o trabajos, más allá del estatus de ser una “madre” o un “padre”, más allá de ser “teísta” o “ateo”, “de izquierdas” o “de derechas”, “Negro” o “Blanco”, “Hombre” o “Mujer”, ¿Qué o quienes somos nosotros?


No lo sabemos. Y eso es porque cada vez que oímos algo que no queremos oír sobre nosotros mismos, lo rechazamos, lo tratamos de ignorar y lo proyectamos hacia alguien más para juzgarlo. Esto es lo que se llama “represión”. A nivel individual ya sabes como es una persona reprimida, pero…


¿Qué ocurre cuando toda la humanidad se niega a ver lo que realmente es?


¿Qué ocurre cuando casi todo un planeta se reprime?


(Continúa en la Parte 2)

Extraído del antiguo Blog de Mino
Enlace:  http://soymino.wordpress.com/2010/05/15/1-las-leyes-otro-punto-de-vista/
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